Vivienda unifamiliar aislada
La vivienda se organiza a partir de un volumen principal que se gira y se despliega hacia el sureste, buscando la mejor orientación y abriéndose al entorno.
La distribución diferencia con claridad la zona de día —abierta, luminosa y conectada con el exterior— de la zona de noche, más recogida y privada.
Los grandes voladizos de hormigón visto y los revestimientos de piedra natural definen una imagen rotunda y material, marcada por el ritmo de los cuerpos que sobresalen para romper la linealidad del conjunto y aportar profundidad.



