Arquitectura residencial en Campanar, Valencia
En plena zona de expansión de la ciudad, junto al Bioparc, se alza uno de los proyectos residenciales más representativos de SETANTA arquitectura. Un encargo de la promotora Disfruta Attikos Uno, que nos retó a proyectar un edificio de viviendas moderno, eficiente y con una fachada que no dejara indiferente a nadie.
El resultado: un edificio que ha sido reconocido entre las fachadas más singulares de València por Levante-EMV y que forma parte del catálogo de Saint-Gobain Placo como ejemplo de innovación constructiva y diseño de vanguardia.
Una fachada inspirada en el Mediterráneo
El diseño de este edificio parte de una premisa clara: disfrutar del clima y la luz de Valencia. Por eso, las grandes terrazas se convierten en protagonistas, conectando interior y exterior y ofreciendo a cada vivienda un espacio privado donde incorporar vegetación.
Los cubos salientes, acabados en tonos más intensos, aportan ritmo, singularidad y un juego de volúmenes que hacen reconocible el edificio desde cualquier ángulo. Todo ello bajo una paleta clara, mediterránea y luminosa.
Materiales de alta calidad y eficiencia constructiva
La fachada se ha construido con ladrillo cero, garantizando unas prestaciones térmicas y acústicas de primer nivel y un mantenimiento prácticamente nulo. Además, el grado de industrialización alcanzado en el proceso fue clave para reducir plazos y aumentar la precisión:
- Los paneles de fachada se moldeaban en fábrica, ya con los sistemas de anclaje integrados, facilitando su montaje en obra.
- Los cubos metálicos con acabado en oxidón se construyeron en taller y se instalaron terminados directamente sobre la fachada.
Un proceso que refleja cómo la innovación técnica puede ir de la mano de la estética arquitectónica.
Un edificio que dialoga con su entorno
Desde el exterior, la fachada transmite modernidad, elegancia y tecnología, pero sin perder la amabilidad con el entorno urbano. En el interior, las distribuciones se diseñaron para maximizar el confort, el aprovechamiento de cada espacio y la calidad de vida de los residentes.
Porque en SETANTA entendemos que un edificio es un todo: lo que se ve desde fuera debe estar al servicio de lo que se vive dentro.