Edificio residencial de 64 viviendas
nuevas técnicas, misma intención
En el tejido urbano de Valencia, este edificio de nueva planta desarrolla 64 viviendas en forma de L, con cinco de sus seis fachadas recayentes al exterior.
Nuestro reto principal aquí era incorporar procesos industrializados en el sistema constructivo, como los baños prefabricados y los paneles de hormigón en fachada. Esta decisión permite optimizar tiempos de ejecución y, al mismo tiempo, define la expresión exterior del proyecto: una envolvente blanca, de líneas verticales muy sutiles generadas por el propio sistema de montaje, desde la cual emergen volúmenes en tonos cálidos que corresponden a las terrazas de las viviendas.
Con una superficie construida de 8.855 m², el proyecto se organiza a partir de un único acceso que conecta con el núcleo vertical de comunicación situado en el encuentro entre las dos alas, desde el que se distribuyen las viviendas mediante un corredor interior.
En planta baja, un zócalo continuo sostiene las siete plantas residenciales. Su altura permite alojar una entreplanta y alberga espacios para uso comercial y zonas comunes del edificio, como trasteros y áreas para bicicletas.
Las viviendas se organizan siguiendo una estrategia clara: todas las estancias principales —estar, comedor, cocina y dormitorios— se orientan hacia el exterior, mientras que los núcleos húmedos se alinean junto al corredor.
Una propuesta donde diseño, industrialización y habitabilidad se integran para repensar las posibilidades de la vivienda urbana contemporánea.



