Arquitectura residencial
de escala urbana
El edificio se sitúa en la calle Virgen de la Soledad de Manises, municipio bien conectado del área metropolitana de Valencia. Con una superficie construida de 2.930 m², el proyecto da respuesta a una demanda residencial diversa a través de 25 viviendas distribuidas en tres tipologías: 10 de 1 dormitorio, 8 de 2 dormitorios y 7 de 3 dormitorios, pensadas para acoger distintos modos de habitar y diferentes momentos vitales.
Desde el primer trazo del proyecto, garantizar el espacio exterior en cada vivienda fue una premisa irrenunciable. Las viviendas de plantas superiores cuentan con terraza privada; las de planta baja, con un espacio exterior vinculado al acceso que prolonga la vida doméstica hacia la calle. Las viviendas de última planta incorporan además terrazas en cubierta con acceso directo desde el interior, espacios de carácter más íntimo y singular que elevan notablemente la calidad del programa residencial.
La fachada se resuelve con una combinación de materiales que trabaja en capas. En altura, el ladrillo caravista y el monocapa blanco conviven y se alternan, aportando textura y ritmo al alzado. La planta baja se singulariza mediante un aplacado cerámico que diferencia el zócalo del edificio y lo ancla con naturalidad a su contexto. La paleta cromática —crema, blanco y gris— da coherencia al conjunto con una imagen contemporánea y serena.
El edificio se completa con sótano de aparcamiento y un espacio reservado en planta baja para bicicletas, integrando desde el proyecto los hábitos de movilidad del día a día.


