Un conjunto residencial
en constante evolución
Este conjunto residencial en Paiporta reúne un total de 13 edificios desarrollados desde 2020 hasta la actualidad. En conjunto, el proyecto suma 290 viviendas y más de 45.000 m² construidos. Se trata de una intervención urbana a gran escala que crece por fases y que mantiene una identidad arquitectónica coherente en todo su desarrollo.
Por un lado, la serie Plaza articula la mayor parte del conjunto. Por otro, los edificios Avenida y Aura completan la propuesta con variaciones que enriquecen el lenguaje arquitectónico. En todos los casos, el objetivo es claro: consolidar un conjunto residencial en Paiporta que combine calidad constructiva, funcionalidad y una imagen reconocible.
En cuanto a la tipología, las viviendas ofrecen entre 1 y 4 dormitorios. De este modo, el conjunto se adapta a diferentes perfiles de usuario y necesidades habitacionales. Además, todos los edificios cuentan con áticos en la última planta. Estas viviendas disponen de terrazas amplias que refuerzan la relación con el exterior.
A nivel de diseño, el proyecto mantiene una línea común basada en la combinación de materiales. En las primeras fases, predomina el uso de caravista en tonos blancos y rojizos. A esto se suma el Alucobond blanco en balcones y el negro en carpinterías y huecos. Gracias a esta combinación, se genera una imagen contemporánea y ordenada.
Sin embargo, a medida que el conjunto evoluciona, también lo hace su expresión arquitectónica. En fases posteriores, aparecen nuevas variaciones con caravista en tonos grises o acabados monocapa en blanco. En estos casos, el Alucobond negro cobra mayor protagonismo en ventanas y miradores. Así, el conjunto residencial en Paiporta mantiene coherencia, pero introduce matices que evitan la repetición.
Por otra parte, el edificio Avenida incorpora una gama cromática diferenciada. En este caso, el caravista en tonos beige o blanco se combina con carpinterías en marrón. Esta decisión aporta calidez y singularidad dentro del conjunto.
En términos de implantación, cada edificio responde a su fase y contexto inmediato. No obstante, todos comparten una misma lógica: optimizar la orientación, potenciar la luz natural y garantizar la calidad de las viviendas. Además, la presencia constante de terrazas refuerza el vínculo entre interior y exterior.
En definitiva, este conjunto residencial en Paiporta se entiende como un proyecto vivo. Su desarrollo por etapas permite adaptar decisiones sin perder coherencia global. Como resultado, se configura una propuesta sólida, flexible y alineada con las necesidades actuales de la vivienda urbana.





